Patricia Bullrich en la CAC

La ministra de Seguridad de la Nación informó sobre los avances de su dependencia y compartió cifras vinculadas al narcotráfico y al contrabando, entre otros puntos.

La ministro de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, visitó la CAC y ante socios e integrantes de la sociedad civil en el auditorio de la Entidad, compartió cifras, balances de su gestión y adelantó acciones que se llevarán a cabo para continuar implementando medidas para obstaculizar y dificultar las tareas de las mafias y de quienes llevan adelante delitos que perjudican a distintos sectores.

“En estos tiempos tiene que enfrentar las mafias, ha enfrentado la droga que nos invadió durante 12 años y fronteras permeables. Allí está la doctora Patricia Bullrich con su imagen de mujer seria, compenetrada con su tarea y segura de lo que está haciendo, y lo ha demostrado específicamente en el G20. Nos sorprendió la seguridad que existió”, describió Jorge Luis Di Fiori, presidente de la CAC, en el inicio de la jornada.

En su exposición, Bullrich desarrolló las distintas políticas llevadas adelante por su ministerio que tienen como fin desarticular y entorpecer las tareas de los actores del delito en Argentina.

“Estamos contentos porque hemos logrado varios objetivos que nos planteamos”, indicó en un principio la ministra para luego compartir cifras que dan cuenta de las acciones de las distintas fuerzas de seguridad nacionales.

“Cuando llegamos al gobierno la comercialización de droga en Buenos Aires estaba alrededor de los 2 mil dólares el kilo de cocaína y hoy hemos llegado a que esté 8 mil dólares”, comentó y concluyó: “Esto significa el conjunto de obstáculos y dificultades que tiene la cocaína para llegar”.

En cuanto al contrabando, Bullrich señaló que sobre el decomiso de mercadería “hemos avanzado muchísimo. En el 2018 en unidades de ropa avanzamos a las 11 millones de unidades. En electrónicos vamos 600 mil piezas. Aumentamos tanto detenciones como operativos”. Asimismo adelantó que el próximo paso será legalizar las fronteras: “Queremos que ya no sean tierra de nadie”.

“Nos falta mucho todavía. No es una tarea fácil, como tampoco lo es encontrar transparencia en la justicia y en la política. Lo primero que hay que hacer es no echar la culpa al otro sino mirarse a sí mismo. Si uno lo que hace es ser político ladrón, es difícil pedirle a otro que no lo sea”, expuso.

Por último, la ministra dijo: “Creemos que con estas transformaciones las víctimas y la población tienen derechos que cuando llegamos no tenían”.