Análisis de la dinámica laboral y empresarial (2015-2020): evolución de los principales indicadores durante la gestión de Cambiemos y los meses de impacto de la pandemia del COVID 19

La economía argentina, y particularmente el mercado de trabajo, registró un profundo retroceso en sus principales variables en los cuatro años que duró la gestión de Mauricio Macri. Se observa una tímida recuperación en el primer trimestre pre-pandemia que transcurre en el verano 2020, apenas asumido Alberto Fernández, pero ya en el mes de marzo empiezan a sentirse los efectos negativos de la pandemia.

Este informe se propuso contrastar ambos periodos en relación a las variables que publicó AFIP y Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Nación para el universo de trabajadores/as registrados/as privados y empresas privadas. A continuación detallamos las principales conclusiones:

  • Entre 2015 y 2019 se reduce la cantidad de empleadores en 24.505 casos. En el período de pandemia, la caída es similar y alcanza los 18.546 casos.
  • Entre 2015 y 2019 se reduce la cantidad de trabajadores/as registrados/as del sector privado en 230.264 casos. En el período de pandemia, la caída es de 173.507 casos. Nuevamente se presentan valores similares. La gestión de Cambiemos parece haber significado una pandemia en cámara lenta, aunque sin virus.
  • Durante el macrismo la pérdida de poder adquisitivo de la masa de salarios ascendió a 16,7% (tomando 2015 en promedio y 2019 en promedio). Como dato complementario, cuando la comparación de la masa salarial se realiza punta a punta entre noviembre 2015 y noviembre 2019, la caída real fue de casi 20 % (19,5%).
  • La evolución en 2020 muestra que la masa salarial real había logrado una recuperación hasta febrero 2020. El último mes pre-pandemia (febrero) registra una suba interanual de la masa salarial registrada 2,4% en términos reales. Al comparar febrero 2020 con diciembre 2019 se registra una suba de 12,1% real, lo cual es considerable teniendo en cuenta además, que si existe efecto estacional, este sería a la baja.
  • Luego de la recuperación mencionada (a febrero 2020) la masa salarial tuvo como resultado de la pandemia, el retorno a los valores mínimos de diciembre de 2019. La masa salarial al mes de abril 2020 perdió 11,7% respecto de febrero 2020 (punta a punta) y se ubicó al mismo valor real que a diciembre 2019.
  • Durante el macrismo, la caída de la masa salarial se explica en un 84% por la pérdida de los salarios contra la inflación y sólo 16% lo explica la pérdida de puestos de trabajo. De aquella frase de Prat Gay sobre la elección entre salarios y empleo, se constata que la preferencia por la preservación de los puestos de trabajo fue una parte central de las estrategias sindicales en el periodo, aunque con grandes excepciones dadas por sindicatos que –en distintas coyunturas- pelearon por paritarias por encima de la inflación.
  • Durante los meses analizados de la pandemia, la caída también se explica mayoritariamente por la reducción de salarios en términos reales (63%), mientras que la retracción de empleo explica el restante 37%.
  • Se observa que tanto en el macrismo como en la pandemia, y por distintas razones pero ambas orientadas a estrategias defensivas, se priorizó la protección del empleo a costa del salario. La inflación elevada del macrismo afectó fuertemente el nivel salarial en el marco de un proceso donde la economía real se vio fuertemente deprimida con 3 años de caída y sólo uno de crecimiento. A la par, el proceso regresivo condenó fuertemente a la industria mientras que otras actividades ganaron, pero se trató de los sectores con escasa  generación de empleo (agro, energía y sector financiero). En la pandemia, tanto desde el gobierno nacional como desde el rol sindical, se prioriza mantener intacta la estructura productiva mientras dura el aislamiento para garantizar la puesta marcha posterior. La pérdida de ingresos provisoria está asociada a esa estrategia deliberada de sostenimiento de puestos de trabajo, como se registra en el acuerdo UIA-CGT para suspensiones.
  • Cuando se analiza la caída del empleo registrado por tamaño de empresa se observa que durante los años de la gestión de Cambiemos la expulsión de trabajadores se concentró en las empresas de mayor porte: el 42% de los despidos fueron por parte de empresas con más de 1500 trabajadores. Despidieron las grandes, las pymes quebraron. En cambio, en los meses de febrero a abril de 2020, ese segmento de empresas grandes sólo concentró el 8% del total de casos de destrucción de empleo. Es decir, en los cuatro años que van entre noviembre de 2015 y noviembre de 2019, la dinámica de la empresa pyme (con menos de 1500 trabajadores/as) fue la de intentar retener al trabajador/a, mientras que las grandes empresas utilizaron el mecanismo de ruptura laboral como herramienta de mejora de rentabilidad. En cambio, el impacto de la pandemia golpeó de lleno en el segmento de empresas más pequeñas, que explican el 92% de la pérdida de empleo. No se descarta, dado el corto tiempo de análisis de impacto del COVID-19, que haya un pase a la inactividad forzosa y que la recuperación posterior pueda poner en marcha el universo pyme.
  • Al observar la participación según actividad de la caída de empleo neta del sector privado, se registra en el macrismo un protagonismo de la pérdida de empleo industrial, la cual explica el 72% del total (166.116 respecto de 230.264). En la pandemia, al contrario, no hay protagonismo especifico de una actividad, sino que se observa que los retrocesos son transversales a varias actividades económicas: la industria cae “sólo” 8,5%, mientras que otros sectores golpeados son Construcción (-33,2%), Hoteles y Restaurantes (-14%) y Comercio (-9,8%). Mientras que el macrismo tuvo políticas dirigidas a desfavorecer a un sector específico de la economía –la actividad industrial- en la pandemia se produce una afectación concomitante en varios sectores.

Fuente: Centro CEPA